Pasado

Tras la desaparición de los primeros asentamientos vikingos, en 1721 el misionero danés-noruego Hans Egede estableció un asentamiento permanente y una misión cristiana en la costa occidental, marcando el inicio de la presencia colonial danesa moderna. Asumió el control directo tras la disolución de la unión Dinamarca-Noruega en 1814, por el Tratado de Kiel.
Tras la separación de Noruega y Dinamarca, Groenlandia permaneció bajo soberanía danesa. En 1953 dejó de ser colonia para convertirse en parte integrante del Reino de Dinamarca. En 1979 fue territorio autónomo y parte de la corona Rigsfællesskabet (Mancomunidad de la Corona). En 2009 se creó una mayor autonomía (Self-Government), permitiéndole gestionar sus asuntos internos.
Groenlandia es sumamente rica en recursos naturales, destacando sus inmensos depósitos de tierras raras (40% de las reservas mundiales), oro, zinc, cobre, níquel, uranio y platino. Su economía actual depende fuertemente de la pesca, cubriendo el 85% de sus exportaciones.
- Minerales y Tierras Raras: circonio (78% de reservas mundiales), estroncio (51%), tierras raras, niobio, molibdeno, grafito y titanio. Estratégicos para coches eléctricos y turbinas eólicas.
- Recursos Energéticos: se estiman miles de millones de barriles de petróleo y gas natural.
- Pesca: camarones, langostinos y fletán constituyen el pilar económico actual.
- Recursos Potenciales: gran potencial de energía hidroeléctrica.
Aunque su riqueza mineral es inmensa, la extracción ha sido limitada, centrando su economía en la exportación de pescado.
Presente

Actualmente, Groenlandia tiene su propio parlamento y bandera, pero sigue siendo parte integrante del Reino de Dinamarca, aunque con una fuerte autonomía interna y un movimiento hacia una posible independencia futura.
Dinamarca mantiene el control de la seguridad y las relaciones exteriores, dentro de la órbita de defensa de la OTAN, con el ejército danés a cargo de la protección de la isla, aportando alrededor de 500 millones de euros anuales al presupuesto groenlandés.
La situación es tensa: Estados Unidos considera a Groenlandia vital para la seguridad continental y el acceso a tierras raras, llegando a proponer su compra o anexión, lo que la UE ha calificado de inaceptable.
Puntos clave de la política de la UE
- Asociación Económica y Desarrollo Sostenible: la UE mantiene una asociación especial con Groenlandia y proporciona financiación para el desarrollo sostenible, reforzando los lazos con Bruselas frente a la inversión estadounidense.
- Acceso a Tierras Raras: la UE busca asegurar suministros de minerales críticos, necesarios para la transición energética, compitiendo directamente con los intereses mineros de EE. UU.
- Defensa de la Soberanía Danesa: la UE apoya firmemente a Dinamarca y ha rechazado las pretensiones de EE. UU. de «comprar» o «tomar» la isla.
- Instrumentos Comerciales: ante las amenazas de aranceles, la UE ha considerado utilizar el Instrumento Anti-Coerción (ACI), la «bazuca comercial», para proteger sus intereses.
- Diferenciación de la OTAN: la UE busca que su política no se subordine a la visión defensiva estadounidense, manteniendo el equilibrio de seguridad.
Situación actual (febrero 2026): la UE ha reactivado negociaciones comerciales con EE. UU., intentando priorizar acuerdos sobre tierras raras, aliviada por el principio de acuerdo sobre la retirada de amenazas arancelarias de Trump, pero alerta ante la necesidad de diversificar suministros.
La disputa por rutas marítimas, recursos críticos y control militar ha situado a Groenlandia en el centro del tablero geopolítico global.
La principal base de EE.UU. en Groenlandia es la Pituffik Space Base (anteriormente Base Aérea Thule), establecida en 1951. Situada al norte, es clave para la defensa contra misiles y adoptó su nombre groenlandés oficial en 2023.
A partir del 15 de enero de 2026, ocho países miembros de la UE enviaron soldados en respuesta a las amenazas de Trump: Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, los Países Bajos, Noruega, Suecia y el Reino Unido, para realizar ejercicios militares conjuntos. Para el 19 de enero, Dinamarca ya había enviado 200 soldados adicionales.
Futuro

De territorio periférico a enclave decisivo
Groenlandia, tradicionalmente percibida como un territorio periférico bajo soberanía danesa, ha emergido como uno de los espacios de mayor valor estratégico del hemisferio norte. Su ascenso responde a factores estructurales que alteran los equilibrios de poder en el Ártico y proyectan consecuencias directas sobre la arquitectura internacional de seguridad.
Un viejo interés que vuelve a primer plano
No es la primera vez que Estados Unidos contempla su control directo. En 1946, la administración Truman ofreció formalmente comprar la isla por 100 millones de dólares. Más de medio siglo después, Donald Trump retomó esa idea en términos explícitos, reabriendo el debate sobre la función estratégica de Groenlandia. Su posición geográfica, entre América del Norte y Eurasia, le confiere un valor estratégico singular: permite el control operacional del Atlántico Norte y facilita el dominio de los accesos al Ártico.
El factor militar y la disuasión avanzada
La base aérea de Pituffik (Thule), operativa desde los años cincuenta, forma parte integral del sistema NORAD y cumple una función esencial en la arquitectura de defensa aeroespacial de EE. UU. y Canadá. Su capacidad para detectar lanzamientos de misiles balísticos intercontinentales la convierte en un pilar crítico de la disuasión estratégica norteamericana.
Trump ha retomado la idea de una «cúpula de hierro» defensiva —reinterpretación de la Strategic Defense Initiative de Reagan de 1983—, orientada a construir un escudo tecnológico contra amenazas balísticas de largo alcance. En este contexto, Washington busca no solo mantener su presencia en Groenlandia, sino ampliarla significativamente.
Recursos, rutas y exclusión del adversario
Lo que eleva a Groenlandia al rango de nodo geopolítico de primer orden es la convergencia de múltiples vectores estratégicos:
- Presencia militar avanzada.
- Acceso a recursos energéticos —petróleo y gas—.
- Disponibilidad de minerales críticos —en particular tierras raras—.
- Posición geográfica privilegiada para operar y proyectar control sobre las rutas marítimas emergentes del norte.
En la lógica de las relaciones de poder contemporáneas, no se trata únicamente de garantizar el acceso propio, sino de limitar el del adversario. Y en ese equilibrio competitivo, Groenlandia se ha convertido en un espacio donde la exclusión del otro resulta, en muchos casos, más estratégica que la ocupación directa.
La percepción rusa: el Ártico como última salida
Rusia observa este proceso con creciente inquietud. Su capacidad de proyección naval está profundamente limitada por la geografía y el cerco estratégico de la OTAN. El Ártico representa para Moscú su única salida marítima relativamente descomprimida, especialmente para su flota de submarinos nucleares estratégicos.
China: inserción gradual y discreta
China ha adoptado una estrategia de inserción gradual y de bajo perfil, desplegando una diplomacia orientada al acceso a recursos naturales y a la participación en infraestructuras estratégicas. Sus intentos de invertir en proyectos mineros y financiar la construcción de aeropuertos han sido interpretados por Washington y Copenhague como esfuerzos para establecer una cabeza de puente de influencia en la isla.
Dinamarca reafirma su soberanía
En 2025, Dinamarca incorporó formalmente a Groenlandia en el escudo de armas real e incrementó sustancialmente el presupuesto de defensa del territorio. Con esta doble acción —simbólica y material— Copenhague reafirmó su soberanía formal sobre la isla.
El futuro político y estratégico de Groenlandia se define en una intersección particularmente compleja entre soberanía formal, autonomía interna e intereses geoestratégicos externos. Aunque la Act on Greenland Self-Government de 2009 reconoce el derecho del pueblo groenlandés a la autodeterminación, la viabilidad de ese escenario está condicionada por factores estructurales, dinámicas regionales y alineamientos estratégicos internacionales.
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