Las PYMES emplean el 63% de la fuerza laboral de la UE y generan el 52% del valor añadido.
Su volumen de negocio es fundamental para la economía de la Unión, así como para la de cada uno de los países miembros, al emplear al 63% de la fuerza laboral y generar el 52% del valor añadido a nivel de toda la Unión Europea. Representan el motor de la economía y generan aproximadamente dos tercios del valor añadido bruto, al mismo tiempo que emplean a cerca de 160 millones de personas. Su papel es fundamental para la cohesión económica y social de toda Europa.
Según la Recomendación de la Comisión, de 6 de mayo de 2003, sobre la definición de microempresas, pequeñas y medianas empresas (2003/361/CE), las categorías son:
- Microempresas: menos de 10 empleados y volumen de negocios o balance general anual ≤ 2 millones de euros.
- Pequeñas empresas: menos de 50 empleados y volumen de negocios o balance ≤ 10 millones de euros.
- Medianas empresas: menos de 250 empleados, volumen de negocios ≤ 50 millones de euros o balance ≤ 43 millones de euros.
Las mujeres en las PYMES europeas

Las mujeres representan aproximadamente el 38,7% del empleo en las PYMES de la Unión Europea, mientras que los hombres ocupan aproximadamente el 61,3% de los puestos de trabajo.
Sin embargo, la presencia femenina es mayor en las microempresas (menos de 10 empleados), donde alcanza el 40,2% de la ocupación.
A pesar de que las mujeres representan una gran parte de la fuerza laboral, la creación y gestión de PYMES sigue mostrando una brecha de género, situándose en el rango del 20-30%.
En el sector de las startups, la paridad es menor. En 2025, la media europea de startups fundadas exclusivamente por mujeres es actualmente del 10%.
En España
En España el número total de empresas pymes asciende a 2.941.440 (con hasta 249 asalariados), mientras que operan 5.913 grandes empresas (250 o más asalariados). España cuenta con un total de 2.947.353 empresas, que generaron un total de 1.044.477 millones de euros en 2024, un aumento del 3,1% sobre el año anterior.
La participación laboral, sin embargo, muestra que unos 8,69 millones de mujeres trabajan en pymes frente a 9,90 millones de hombres, lo que muestra una brecha de género significativa. Las mujeres, no obstante, ocupan más del 25% de las microempresas.
En cuanto a la financiación, existe una brecha significativa en la inversión. En 2021, las startups fundadas exclusivamente por mujeres en Europa recibieron solo el 1,8% de la inversión total, frente al 89% recaudado por equipos formados solo por hombres.
Si se analizan las tendencias, las empresas creadas por mujeres a menudo están más orientadas a la conciliación de la vida profesional y familiar.
En el contexto de España, el emprendimiento femenino ha mostrado un dinamismo superior en años recientes, con un 20% del ecosistema emprendedor liderado por mujeres, superando la media europea.
La política de la UE sobre las PYMES se centra en la competitividad
Con arreglo al principio de subsidiariedad, los Estados miembros y la Comisión comparten la responsabilidad del apoyo a las pymes. Esta política de la UE se basa en el artículo 173 del TFUE, cuyo objetivo es potenciar la competitividad de las pymes a través de iniciativas para mejorar el entorno empresarial y aumentar la productividad de una base industrial con potencial para competir a escala mundial, garantizando al mismo tiempo la creación de empleo y la eficiencia en el uso de los recursos. Los Estados miembros son los principales responsables de aplicar las políticas relacionadas con las pymes. La Comisión apoya a las pymes a través de iniciativas normativas, financiación de la UE, sensibilización e intercambio de buenas prácticas.
El principal marco estratégico de la política de la UE de apoyo a las pymes para el período 2014-2020 es la Iniciativa en favor de las pequeñas empresas (SBA), cuyo objetivo es mejorar el entorno empresarial en el que operan las pymes. El marco se amplió a través de:
- la iniciativa de puesta en marcha y expansión de 2016;
- la estrategia para las pymes de 2020, que prestó mayor atención a ayudar a las pymes en la transición ecológica y digital.
Por último, las pymes también se tienen en cuenta en políticas más generales, como la política industrial de la UE, la Estrategia Europa 2020 y, más recientemente, el Pacto Verde Europeo.
Las PYMES están perdiendo competitividad con respecto a las grandes empresas
La Comisión describe la competitividad de una empresa como la capacidad de obtener una ventaja en el mercado reduciendo sus costes, aumentando la productividad, mejorando, diferenciando e innovando con respecto a la calidad de los productos y servicios, y mejorando la comercialización y la imagen de marca.
El principal indicador para evaluar la competitividad de una empresa es su productividad, aunque también existen otras formas de evaluarla.

La competitividad presente o pasada puede medirse por:
- la rentabilidad de las empresas,
- la cuota de mercado,
- así como por las exportaciones, la supervivencia y el crecimiento.
- Otros indicadores reflejan la naturaleza dinámica de los mercados y evalúan el potencial de competitividad futura, principalmente en relación con la capacidad de la empresa en el ámbito de la investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i).
Las estadísticas de Eurostat para el conjunto de la UE en el período comprendido entre 2011 y 2018 muestran que la competitividad de las pymes (es decir, aquellas empresas con menos de 250 empleados) disminuyó significativamente en comparación con la de las grandes empresas. Tres indicadores clave ilustran esta tendencia:
- El aumento del volumen de negocios fue ocho veces menor para las pymes que para las grandes empresas, lo que dio lugar a una pérdida considerable de cuota de mercado de las PYMES.
- El valor añadido, que refleja los ingresos procedentes de las operaciones, aumentó un 11% en las grandes empresas, pero se mantuvo estancado en el caso de las pymes. En consecuencia, las pymes representaron el 52% del valor añadido en 2018, frente al 58% en 2011.
- Referente a la creación de empleo, casi todos los nuevos puestos de trabajo fueron creados por grandes empresas, por lo que la cuota de las PYMES en el empleo total disminuyó del 67% al 63%.
Pocas pymes europeas operaron a escala internacional: un 2,7% exportaron fuera de la UE y un 4,9% a otros Estados miembros. En contraste, el 59% de las grandes empresas exportaban fuera de la UE y el 58% a otros Estados miembros.
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